Hay! El amor, sentimiento que mueve al mundo, las pasiones, las ilusiones y los deseos, necesario para la motivación personal y el sentido de la vida, pero en ocasiones, su necesidad excesiva puede llegar a convertirse en una adicción..
“La atracción y la lujuria realmente son como una droga, siempre te dejan con ganas de más. Sentirse atraído hacia otra persona produce los mismos increíbles efectos. No importa quién seas; el amor no tiene límites”, explica el psicólogo John Marsden, del Instituto de Psiquiatría de Londres..
Aunque el enamoramiento es una etapa aparentemente tranquila y bella, se desconocen las diferencias entre la pareja, no hay carencias y el sentimiento de soledad está ausente, según los especialistas, muchos no superan esta etapa del amor y en su afán de buscar otra y otra relación se vuelven adictos a ella considerando que cada persona que conocen es “el amor de su vida”, y sufriendo con cada rompimiento aunque pronto haya otro suplente..
El cerebro humano experimenta el enamoramiento igual que una adicción, según investigadores de Estados Unidos que han observado por resonancia magnética qué ocurre en el cerebro de personas que han iniciado hace poco una relación de pareja. La investigación responde a viejos debates sobre la relación entre amor y sexo. Según resultados publicados en The Journal of Neurophysiology, la atracción física y el enamoramiento son procesos distintos que activan regiones distintas del cerebro. Esto explicaría por qué una persona puede encontrar atractivas a múltiples parejas potenciales, pero difícilmente enamorarse de más de una a la vez..
El estudio muestra que, a medida que pasan los meses, unas áreas del cerebro se activan y otras se desactivan. Esto explicaría por qué una relación duradera y gratificante no impide que una pareja pueda verse sorprendida por un enamoramiento imprevisto: mientras el área del cerebro que garantiza la relación estable permanece activa, la habitación de la pasión, en el área tegmental ventral, se encuentra disponible.
Y otro punto en común con las adicciones: cuando una persona que se encuentra en esta fase efervescente es rechazada por su pareja, presenta un patrón de actividad cerebral similar al de un síndrome de abstinencia, el cual explicaría por qué muchas rupturas, más que inhibir el deseo de estar con la otra persona, lo acrecientan.
Estudios científicos revelan que el amor, ese sentimiento tan antiguo como el mismo hombre, puede lograr un mejor funcionamiento del organismo, cambiar el estado de ánimo y percibir con mayor detalle el mundo que nos rodea y provocar así, una visión optimista del mismo. Sin embargo, ante esa desbordada alegría que provoca el amor, cabría recordar la frase "todo con medida", porque el amor en exceso puede ser malo, ya que cualquier individuo puede volverse dependiente del mismo..
Fuentes: http://www.clarin.com/diario/2005/06/03/conexiones/t-988241.htm
http://www.vivirenpareja.cl/pages/reportajes/el%20amor%20causa%20adiccion.htm